Como hemos visto, la aterosclerosis está directamente relacionada con el número de partículas de LDL colesterol presentes en nuestra sangre, por lo que la prevención de la aterosclerosis pasa por disminuir al máximo el nivel de LDL colesterol, y aumentar el HDL colesterol, que es el que “retira” el colesterol circulante y lo devuelve al hígado.
La forma de conseguir ambos objetivos es adoptar unos hábitos de vida saludables. Una alimentación adecuada (evitamos intencionadamente hablar de “dieta”) reducen el colesterol-LDL y los triglicéridos. El ejercicio físico habitual y constante contribuye a la pérdida de peso, a la reducción de LDL colesterol y al aumento de HDL colesterol.Para más información sobre alimentación consultar “la pirámide de los alimentos” en el apartado de “Salud Vascular” en esta misma página web.Cuando la adopción de estos hábitos de vida saludable no es suficiente, se recurre a los fármacos hipolipemiantes. Hay distintos fármacos que se utilizan para reducir la grasa circulante. Aparte de sus diferentes mecanismos de acción, difieren sobre todo en sus efectos sobre los diferentes lípidos. Consulte con su médico si descubre que tiene el colesterol elevado.
lunes, 5 de mayo de 2008
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